Experiencias y técnicas

Un día arranqué mis sueños y comencé a dibujar. Plasmé el rojo sangre, el azul viento y desnudé mis dudas. Comencé con acuarela, seguí con tinta. Escogí el grano de la tierra y experimenté con tierra y acrílico para plasmar paisajes de hielo y de sol. Sujeté el acrílico y jugué con él durante meses, años, lustros. Ya nadie envasará a esta ninfa vestida de pliegues pues me valen todas las técnicas para mostrar al tiempo mi esencia. Bendigo la tinta, la tierra, el lápiz, el acrílico, la acuarela. Que volemos alto, sin vértices.
Comencé sola, desnuda, pero aprendí de maestros. Destaco al actual, Antonio Lucas, cuya obra me mece y me inspira y en cuyo estudio me recojo los martes, los miércoles, los viernes. Y puedo ser junco en el lago, arena en la playa y de su ilustre mano, planto. Y recuerdo sonriente al anterior, Jaime Sánchez Alonso, con quien lancé cometas de colores.
Mi ilusión continuará perfilando sombras, paisajes, soles y jardines. Solo colores necesito para grabar mi mundo y mi esperanza.